Redaccionando Nacional. Han pasado poco más de dos años desde que el Gobierno dio el primer palazo para extender la Línea 1 del Metro de Santo Domingo hacia Punta de Villa Mella. La obra, presentada como una solución para miles de usuarios del municipio Santo Domingo Norte, sigue en ejecución y, aunque las autoridades aseguran que marcha conforme a lo programado, las imágenes del terreno y las quejas de residentes mantienen abierta la pregunta: ¿estará lista antes de que concluya la actual gestión de gobierno?
El proyecto arrancó oficialmente el 6 de marzo de 2024 con una inversión estimada de 187 millones de dólares y un plazo de ejecución de 36 meses. Ese calendario situaría su conclusión alrededor de marzo de 2027, poco más de un año antes de finalizar el mandato del presidente Luis Abinader. Sin embargo, a medida que avanza el calendario, también crecen las interrogantes sobre el ritmo real de los trabajos.
Lo que muestran las obras
La ampliación contempla dos nuevas estaciones a partir de Mamá Tingó y un viaducto elevado de aproximadamente 2.5 kilómetros que llegará hasta Punta de Villa Mella. En el primer tramo ya se observan columnas levantadas sobre la avenida, algunas con sus cabezales colocados, mientras brigadas continúan trabajando en distintos puntos del recorrido.
De acuerdo con la información oficial suministrada por la Empresa Metropolitana de Servicios de Autobuses (EMT), anteriormente Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret), el proyecto no solo incorporará dos estaciones, sino también una cochera para trenes, vías de mantenimiento de ciclo corto y un edificio de parqueos para que los usuarios puedan dejar sus vehículos antes de abordar el Metro. La institución sostiene que esta infraestructura permitirá reducir la congestión en Mamá Tingó, que dejará de funcionar como estación terminal para convertirse en una estación de paso.

Entre avances y denuncias
La percepción de quienes viven y trabajan en la zona, sin embargo, ha sido distinta. Durante los primeros meses de este año, comerciantes y residentes denunciaron que los trabajos permanecían paralizados desde diciembre de 2025 y aseguraban que durante semanas no observaron movimiento de equipos ni personal en varios puntos del proyecto.
A esa situación sumaron las pérdidas económicas derivadas de los cierres parciales de vías, la disminución del flujo de clientes y los reclamos por compensaciones económicas que, según afirmaban, aún esperaban recibir. Mientras algunos cuestionaban el aparente estancamiento de la construcción, las autoridades insistían en que la estrategia de ejecución había sido modificada para avanzar por etapas mientras concluían los procesos de expropiación.
La promesa ahora apunta al 2027
En mayo pasado, el director de la EMT, Jhael Isa, ofreció una nueva referencia sobre el cronograma. El funcionario informó que la primera estación de la extensión comenzará a operar durante 2027, aun cuando el resto del proyecto continúe en construcción. Según explicó, al tratarse de una línea ya existente, el sistema permite habilitar estaciones de manera gradual sin esperar que los 2.5 kilómetros completos estén terminados. La primera parada estaría ubicada en el entorno del liceo Ramón Matías Mella.
Una obra que transformará la movilidad… cuando esté terminada
El Gobierno sostiene que la extensión traerá beneficios importantes para Santo Domingo Norte. Entre ellos menciona una mejor circulación peatonal, reducción del tiempo de viaje, mayor seguridad vial, disminución de accidentes, incremento del valor inmobiliario de la zona y una menor congestión de pasajeros en la actual estación Mamá Tingó.
Sobre el papel, los beneficios parecen claros. La incógnita sigue siendo el tiempo. Porque aunque las autoridades mantienen que la obra avanza conforme a la planificación y ya hablan de una primera estación en funcionamiento para 2027, quienes transitan diariamente por Punta de Villa Mella todavía esperan que el ritmo de construcción termine reflejándose en el terreno.
Fuente: Panorama
