Redaccionando Justicia. – La defensa de Santiago Hazim depositó este jueves ante el Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional un certificado médico, con el objetivo de atenuar cualquier medida que implique prisión preventiva.
La acción se produce en medio del conocimiento de la solicitud de medida de coerción por el presunto entramado de corrupción que habría afectado al Seguro Nacional de Salud (Senasa), la defensa del principal implicado, Santiago Hazim
El documento fue entregado al juez Rigoberto Sena por el abogado Miguel Valerio y está firmado por el neurólogo Luis A. Taveras Guzmán, médico tratante de Hazim desde el año 2011.
En el informe se detalla el historial clínico del exdirector de Senasa, subrayando la necesidad de un tratamiento especializado y permanente fuera del país debido a una condición de salud considerada grave.
Según el certificado, Hazim, de 59 años, presenta antecedentes médicos relevantes, entre ellos episodios de arritmias cardíacas registrados en 1988 y 2007, así como cuadros de obstrucción intestinal a finales de 2010 e inicios de 2011. No obstante, el punto central del informe médico es el diagnóstico de una enfermedad inmunológica severa.
El neurólogo explica que, tras presentar síntomas neurológicos atípicos, y luego de realizar estudios de resonancia magnética de cráneo y médula espinal, junto a la evaluación clínica correspondiente, se concluyó que Hazim estaba debutando con un episodio de esclerosis múltiple.
Posteriormente, el diagnóstico fue confirmado en un hospital de los Estados Unidos, donde el paciente fue evaluado de manera especializada.
De acuerdo con el informe, desde entonces Hazim recibe tratamiento con Ocrelizumab (Ocrevus), un medicamento de alta especialización que debe ser administrado mediante inyección intravenosa dos veces al año, bajo condiciones de hospitalización en la ciudad de New York.
El doctor Taveras Guzmán advierte que la esclerosis múltiple es una enfermedad crónica que evoluciona por brotes, los cuales pueden agravarse significativamente cuando el paciente se encuentra sometido a altos niveles de tensión o estrés, lo que —según indica— representa un riesgo considerable en el contexto de una privación de libertad.
En virtud de esta condición médica, la defensa solicitó al tribunal que se otorguen consideraciones especiales a su representado, entre ellas la imposición de arresto domiciliario en lugar de prisión preventiva.
Asimismo, pidieron que no se le imponga impedimento de salida del país, a fin de permitirle viajar a los Estados Unidos dos veces al año para recibir el tratamiento médico indispensable para el control de su enfermedad.
El neurólogo concluyó su informe haciendo un llamado al sistema judicial para que tenga “la mejor consideración” en este caso, al que calificó como especial, enfatizando la necesidad de que cualquier decisión judicial tome en cuenta el estado de salud del imputado y las implicaciones que el estrés podría tener en la evolución de su padecimiento.
Fuente: Panorama