Redaccionando Nacional. Crismely Ureña, directora y fundadora de la revista Soy Caribe, resaltó la importancia de migrar con propósito, mantener las raíces y proyectar una imagen auténtica del Caribe, especialmente de la República Dominicana, a través de los medios de comunicación internacionales.
Soy Caribe cumple diez años en el mercado editorial y, desde hace cinco años, forma parte de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) como media partner, realizando cada año una edición especial alineada con las principales tendencias del sector turístico. En ese contexto, Ureña explicó que la revista ha procurado ir en consonancia con las políticas del Ministerio de Turismo dominicano, especialmente en la promoción del turismo deportivo.
“La migración es posible cuando se tiene un objetivo claro y un propósito definido. No se trata de migrar por migrar, porque definitivamente el mejor lugar donde uno puede estar es en su tierra. Para mí, la República Dominicana es mi lugar”, expresó Ureña al ser entrevistada por Medios Panorama en Fitur 2026.
La comunicadora compartió que el proceso de migrar no fue sencillo. Recordó que, tras haber construido una carrera en los medios de comunicación en su país, tuvo que enfrentar el desarraigo y adaptarse a una sociedad y a un entorno completamente desconocidos. “Los principios son difíciles. Los primeros tres años fueron muy duros, pero es fundamental mantener las raíces cerca, ya sea a través de llamadas o, hoy en día, gracias a la tecnología”, señaló.
Precisamente de esa necesidad de conexión nació Soy Caribe. Ureña explicó que el medio surgió como una forma de mantenerse vinculada profesionalmente con la República Dominicana y el Caribe, incluso como una excusa legítima para regresar, contar historias y mostrar la región desde una mirada propia.
Aunque los inicios fueron complejos, aseguró que el balance es positivo. Diez años después, Soy Caribe ha logrado cautivar al público español y caribeño, llegar a profesionales de primer nivel y proyectar una imagen real de la República Dominicana como un país hospitalario, bondadoso y altamente profesional.
“Hoy miramos atrás y decimos que valió la pena”, concluyó.
Fuente: Panorama