Redaccionando Estilo de Vida. El cansancio y la saturación pueden hacer que la jornada laboral se convierta en una acumulación de tareas sin prioridades definidas. Frente a este escenario, incorporar pausas breves y tomar decisiones concretas puede ayudar a recuperar el control sin necesidad de realizar cambios drásticos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que prevenir problemas de salud mental relacionados con el trabajo requiere atender los riesgos psicosociales presentes en las condiciones laborales. Entre sus recomendaciones figuran medidas organizacionales, capacitación y estrategias individuales para afrontar el estrés.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) también destaca la importancia de contar con descansos adecuados y establecer límites a las jornadas prolongadas para prevenir la fatiga. Estas medidas deben considerar la carga de trabajo y las condiciones en las que se desarrollan las actividades.
La coach especializada en gestión del estrés y las emociones Marta Cereceda planteó cinco hábitos para interrumpir el llamado piloto automático y recuperar la capacidad de decidir. Sus recomendaciones fueron recogidas por la revista Vogue como estrategias para afrontar momentos de cansancio y saturación.
El primer hábito consiste en realizar una pausa breve antes de comenzar o al terminar la jornada para reconocer cómo se encuentra la persona. En lugar de utilizar ese momento para agregar pendientes, se recomienda preguntarse qué se necesita y cuáles tareas mantienen realmente su importancia.
El segundo hábito propone reducir la activación antes de intentar organizar las prioridades. Alejarse de la pantalla, respirar, caminar o cambiar de espacio puede facilitar que la persona se concentre en una sola pregunta: qué es lo más importante en ese momento.
El tercer paso consiste en identificar las razones que dificultan detenerse cuando aparece el cansancio. Detrás de esa resistencia pueden existir temores relacionados con no cumplir a tiempo, perder el control, decepcionar a otros o sentir que las responsabilidades quedarán desordenadas.
La OIT advierte que las jornadas extensas, los horarios irregulares y la falta de pausas pueden estar relacionados con el estrés laboral. Por ello, también plantea evaluar la carga de trabajo con la participación de quienes realizan las tareas y ajustar los tiempos de descanso a las necesidades de cada actividad.
El cuarto hábito recomienda elegir cambios pequeños, concretos y fáciles de comprobar, en lugar de establecer objetivos generales como cuidarse más o desconectarse. Entre las opciones figuran caminar algunas tardes, reservar una noche sin trabajo ni teléfono o dedicar una comida a compartir con otras personas.
Finalmente, el quinto hábito plantea ajustar los descansos y los límites laborales a la carga real de trabajo. La pausa estratégica busca que las decisiones respondan a lo que realmente es relevante en cada momento y eviten que la acumulación de tareas termine dominando la jornada.
Con información de Infobae
