Acusa al Ministerio de Hacienda de no fiscalizar
Redaccionando Nacional. La Federación Nacional de Bancas de Loterías (FENABANCA) lanzó una advertencia: el sector opera en un “desorden peligroso” que, según aseguran, está beneficiando intereses particulares mientras el Estado deja de percibir más de RD$5,000 millones anuales en impuestos.
Durante una rueda de prensa, el vicepresidente del gremio, José Armando Cedeño, denunció el crecimiento masivo de bancas ilegales en todo el país, señalando que actualmente existen más de 40 mil puntos ilegales, “Es un negocio que se ha salido de control”, afirmó, advirtiendo que la proliferación ocurre “en cada esquina” ante la inacción de las autoridades.
El gremio cuestionó directamente al Ministerio de Hacienda y al Estado en general por lo que califican como una “complicidad por omisión”, al no fiscalizar ni organizar el sector, pese a que las leyes 139-11, 253-12 y 494-06 establecen claramente la obligación de regular los juegos de azar.
“Es inaudito que no se intervenga un sector que podría aportar miles de millones al fisco en medio de una crisis global. Así es imposible no pensar que alguien se está beneficiando”, expresó, dejando sobre la mesa una acusación delicada: que el desorden podría estar favoreciendo intereses dentro del propio sistema.
Otro punto señalado por FENABANCA es el irrespeto al denominado “Plan de Premios Regulados”, con bancas que prometen montos fuera de control, generando una competencia desleal que según dicen, está llevando al colapso a operadores formales mientras “enriquece a unos pocos”.
A esto se suma una práctica que calificaron como alarmante: la venta de números a través de terminales remotas (verifones), incluso dentro de hospitales y centros educativos.
FENABANCA también denunció que, en los últimos seis meses, ha enviado al menos tres comunicaciones al Ministerio de Hacienda sin recibir respuesta, pese a compromisos previos de establecer una mesa de trabajo.
Aunque reconocieron que han sostenido reuniones en el pasado con el presidente Luis Abinader y con el ministro Magín Díaz, aseguran que “todo ha quedado en palabras”
Fuente: Panorama